Homeopatía para tratar las emociones de los niños

La primera mención de nuestro último programa “Así es la Vida”, fue para el blog Hablando de Homeopatía, un blog donde se pueden encontrar post de muy diversos temas de salud y de cómo desde la homeopatía se pueden abordar patologías concretas, como por ejemplo, los problemas emocionales en los niños. También hay post sobre trastornos de la mujer, del aparato locomotor, del digestivo, etc. Y otros en los que se explica qué es la homeopatía o incluso más filosóficos. Se pueden hacer preguntas, resolver dudas y hacer comentarios, y leer las preguntas frecuentes que hay colgadas en el mismo blog.

“El tema de nuestras emociones es algo fundamental en relación con nuestra salud. Muchas veces la percepción de salud de las personas depende más de cómo nos sentimos emocionalmente que de lo que nos duele o no físicamente. Hay personas que arrastran ciertas dolencias ya por la edad, pero que tienen una sensación de salud porque se sienten bien. Es una cuestión de sentirse”, asegura el doctor Guillermo Basauri.

Al final, la salud es más una percepción y esto tiene que ver con nuestras emociones. La salud o felicidad de las personas está más centrada en nuestra vivencia interior o subjetiva y en nuestro mundo emocional, que en cualquier otra cosa que nos pase fuera o incluso en el cuerpo, insiste el doctor.

“Hay gente con enfermedades muy graves que se manifiestan felices y descubren dimensiones de su vida y niveles de felicidad que antes no habían experimentado y que al final incluso les ayudan a remontar esa enfermedad. Todo depende de la forma que tenemos de vivir cada cosa, de construir ese mundo emocional que sea capaz de encontrar el equilibrio y la armonía, independientemente de lo que nos ocurra fuera o en el cuerpo.”

A colación de todo esto el doctor aconseja que es interesante seguir a Borja Vilaseca, que ofrece unas claves muy interesantes para vivir y crecer a través de unos videos que se pueden ver en Internet. Él dice que todo lo que nos pasa nos va a enriquecer, incluso lo peor que nos pueda suceder es lo que nos va a enriquecer más si somos listos y somos capaces de aprovecharlo. Hay que aceptarlo y crecer con ello y saber cómo hacerlo, porque no es fácil, hay que aprenderlo.

El papel de la homeopatía en las emociones de los niños

El problema de la sociedad actual es que se tiende a medicalizar las emociones, los momentos de duelo, tristeza, de ansiedad, etc., es decir, emociones normales en relación con lo que te está pasando en la vida. “Lo que tenemos que hacer es aprender a desarrollar herramientas emocionales que nos ayuden a manejarnos en la vida, no a medicar y adormecer cada vez que sentimos algo que no nos gusta.”

Esto, trasladado a los niños se traduce en que en los más pequeños se están tratando con psicofármacos no enfermedades, sino formas de ser, que a veces a los adultos nos resultan difíciles de manejar. Lo que hace falta es más educación, tal y como reclaman muchos médicos y profesores. Realmente las pastillas cambian la forma de ser del niño.

Muchos padres dicen: “Es que este no es mi hijo”, después de tomar este tipo de medicamentos. En realidad la hiperactividad es una forma de ser que no encaja en la educación o sistema actual, por lo que al final hay que medicar porque a criterio de algunos expertos son peores los problemas de escolarización que los efectos secundarios que pueda tener la medicación. Entre dos males se elige la medicación, porque la escuela no se va a adaptar al niño.”

Lo ideal sería tener un sistema de educación diferente donde se pudiera potenciar a los niños sus capacidades y gustos, para desarrollarlos. Hay que desarrollar el potencial de cada persona. La educación debe enfocarse a desarrollar el potencial de cada uno.

En este contexto tenemos como alternativa la homeopatía, que nos ofrece medicamentos que no van a anular el comportamiento y la forma de ser del niño, que no tienen efectos secundarios, pero que junto con una buena compresión de los padres de las características particulares de su hijo y con un apoyo en la escuela, va a permitirle modular su mundo emocional sin dejar de ser él para que pueda adaptarse.

“Antes de medicar a un niño difícil tenemos que intentar vías alternativas y probar un tratamiento homeopático, porque tenemos un resultado bueno en un gran porcentaje de niños sin tener que recurrir a los psicofármacos, que han de ser el último eslabón del tratamiento, como se dice en las guías de manejo de la hiperactividad como enfermedad.”

Desde el punto de vista del Dr. Basauri el tratamiento que se está realizando en el caso de las emociones o de la hiperactividad no es el correcto, se está sobremedicando a los niños cuando tendría que ser un abordaje emocional, educacional y de apoyo a los padres: escuelas, psicólogos y familia.

El 50% de las familias a las que se les había diagnosticado hiperactividad pidieron una segunda opinión y en ésta el 80% de los niños se les diagnóstico lo contrario, es decir, que no eran hiperactivos. Lo que demuestra que el diagnóstico de la hiperactividad es especulativo, al que se llega a través de un test de preguntas.

La ayuda de los medicamentos homeopáticos

Los medicamentos homeopáticos ayudan a desanudar determinadas situaciones que han quedado bloqueadas, ayudando a que el niño digiera mejor todo lo que le ha pasado y sea más capaz de superar algún evento emocional fuerte que haya tenido que sufrir. La homeopatía ayuda a sobrellevar las situaciones de abuso, las pérdidas, las situaciones de duelo, de rabia, de miedo, de ira, de incapacidad e impotencia, frustración, etc.

En el caso por ejemplo de los celos que son comunes entre hermanos, la homeopatía ayuda a que el niño adopte herramientas emocionales para poder adaptarse y digerirlos, y que no suponga un conflicto en el entorno emocional.

Antes de optar a cualquier tratamiento, debemos tener presente que los medicamentos homeopáticos son una opción también en el contexto emocional. Si podemos tratar con homeopatía el trastorno, mejor que con cualquier otra cosa. Es importante consultar con un médico formado en homeopatía y si hay que apoyarse en otros medicamentos el médico lo sabrá y lo hará, concluye el doctor Basauri.