Durante el programa del pasado 19 de noviembre el resfriado del doctor Guillermo Basauri suscitó un debate sobre la idoneidad del uso de los antibióticos como tratamientos para las enfermedades de esta época, como por ejemplo los catarros, resfriados, bronquitis agudas, etc.

El uso excesivo de antibióticos en nuestro día a día está favoreciendo que se comiencen a dar casos en los que las bacterias y diversos virus muestran resistencia a los tratamientos. Desde que comenzaron a usarse se pensó que las enfermedades infecciosas ya no supondrían un problema. De este modo se creó una filosofía en el que la utilización de los antibióticos se comenzó a ver como algo cotidiano y normal. Este uso ha creado que microbios y bacterias se acostumbren también a su presencia, y por lo tanto desarrollen capacidades para sobreponerse a ella. Un ejemplo de la problemática que ello supone es la advertencia de la ONU en la que detalla que en el año 2050 la principal causa de mortalidad en el mundo serán las bacterias.

Los antibióticos no solamente los consumimos en medicamentos, sino que están presentes en el día a día a través de alimentos como la carne, la leche, los huevos, etc. El consumo de productos que no son de origen natural, sino procesados directa o indirectamente es la causa por la que las bacterias están fortaleciéndose debido a su necesidad para sobrevivir en este nuevo “medio hostil” hacia ellas.

El panorama futuro que presenta la ONU puede evitarse, por un lado mediante el control de las administraciones a las empresas alimenticias, y por el otro mediante la elección “con cabeza” de los productos que consumimos.

La importancia de nuestra dieta es primordial para nuestra salud. No solamente para que los tratamientos que tomemos sean eficaces al 100%, sino para prevenir posibles patologías.

A este respecto un ejemplo se podría ver en los problemas locomotores. Se trata de un problema importante tanto por su relevancia a nivel personal como sanitario (es uno de los principales nudos en los hospitales). La inactividad mínima del día a día genera problemas en nuestras articulaciones, huesos, etc. y nuestro aparato locomotor se resiente. Por ello la alimentación debe ser una ayuda para activar nuestro cuerpo, limpiarlo de toxinas y protegernos de amenazas externas.

Habrá momentos en los que se necesiten medicamentos convencionales, pero deberemos tener en cuenta la medicina integrativa que contempla la situación global del paciente. La homeopatía es un ejemplo de ello ya que individualiza el tratamiento y no produce ningún efecto adverso en la persona. Estos medicamentos junto a una alimentación equilibrada, variada y rica en nutrientes y vitaminas ayudarán a vivir de una forma equilibrada.

Ejemplo de ello es la frase con la que terminó el programa: “la depresión es exceso de pasado, el estrés es exceso de presente, y la ansiedad es exceso de futuro”.