El doctor Guillermo Basauri inició el último programa Así es la vida, haciendo un resumen de su reunión reciente en París con el Centro de Enseñanza y Desarrollo de la Homeopatía (CEDH), una escuela privada que lleva funcionando mucho tiempo formando en homeopatía a médicos, farmacéuticos y veterinarios. “Lo que se comentó, es que en breve y primero en Francia también se va a dar formación en homeopatía a matronas. Ahora, se ha creado también un nuevo módulo donde se van a abordar todas las patologías psicosomáticas, es decir, las dolencias que tienen un origen emocional y relacionado con el estrés o la ansiedad. Estamos viendo que últimamente en los consultas de los médicos de familia una de las situaciones por las que más se pregunta es por ansiedad, estrés, depresión, el síndrome burnout, el profesional quemado, y por todo ello los médicos necesitan cada vez más herramientas para manejar estas situaciones que están generando enfermedad.

Por ejemplo, sabemos que el cáncer y la patología cardiovascular, que son las dos patologías que más muerte generan, están relacionados, entre otras cosas, con el estrés o la ansiedad mantenida. Nuestro mundo emocional nos puede enfermar físicamente y los médicos somos más conscientes de ellos.”

El doctor considera que al final, los malos hábitos que usamos para calmar la ansiedad suponen “echar más leña al fuego”, pues fumamos más, comemos peor, recurrimos a fármacos que tienen efectos secundarios… Entramos en un círculo que termina por agravar la situación.

Cada vez más, la ansiedad es un factor de enfermedad porque el ritmo de vida que llevamos es muy estresante. La situación económica es difícil y hay mucha presión.

Uno de los grupos emocionales que más sufre ansiedad es la mujer: “Ser mujer siempre ha sido difícil, y ellas en general consultan más por temas de depresión o ansiedad. Las mujeres viven una realidad de presión grande en general, sobre todo, por las tareas familiares, y son más sensibles. La mujer está más en contacto con su mundo emocional, es más “auténtica” en este sentido, y pide ayuda cuando le hace falta”, matiza el doctor.

Otro de los factores que desencadenan ansiedad, estrés o incluso depresiones es el sentimiento de culpa, que resulta uno de los más atroces porque puede destrozarnos por dentro. “Nos bloquea, la culpa te lleva a autocompadecerte. Por eso yo opino que hay que autocriticarse, el cuestionarse el porqué y cómo hacemos las cosas. Esto es sano emocionalmente mientras no nos lleve a la culpa. Si nos hemos equivocado podemos entrar en contacto con la culpa o la responsabilidad, y ésta última si es un buen sentimiento. Los actos que hacemos tienen consecuencias que pueden ser malas y hay que reconocerlo y rectificar. Somos humanos y nos podemos equivocar, lo que no significa que no se nos pueda exigir y que reflexionemos y rectificamos.

Tendríamos que intentar no machacarnos los unos a los otros, intentar no tratarnos tan mal. No nos damos cuenta de la fuerza tan profunda que tienen los pequeños actos individuales y de lo bueno que sería generar alegría entre los que nos rodean.”

Hay muchas cosas que podemos hacer para mejorar nuestra vida, como el hecho de comer más sano. Comer más alimentos ecológicos, que es bueno para nuestra salud y para la del Planeta. El ser amable, si te tratan con amabilidad y lo haces con los demás, te hace sentirte mejor.

Por todo esto, los médicos nos piden formación en homeopatía y tratamientos homeopáticos para estas situaciones emocionales. Se dan casos de ansiedad en adolescentes, jóvenes…, y ofrecerles ansiolíticos con tan poca edad… Es cierto que los psicofármacos están ahí y pueden ser necesarios, pero su consumo está aumentando de una forma desproporcionada y por ello hay que cambiar hábitos de medicación. Se consumen demasiados psicofármacos y en todos los rangos de edad.

La primera opción es pensar que la salud emocional no viene de una pastilla sino de una forma de vivir, pensar y de una filosofía correcta de vida, de una forma diferente de relacionarnos con la vida. Si hay que apoyarse en algo los profesionales de la salud debemos tener las prioridades de tratamiento claras. Podemos apoyarnos en la homeopatía o la fitoterapia, que sabemos que funcionan muy bien, que son seguros, antes de recurrir a los medicamentos convencionales.”

En estos estados, ¿cómo sabemos cuándo debemos ir al médico? “Cuando sientes que sufres y ves que por ti mismo las cosas no mejoran. La homeopatía ofrece medicamentos muy eficaces en todo tipo de situaciones y en lo emocional especialmente. Es un método seguro, sin efectos secundarios, que no genera adición y se puede combinar con los tratamientos convencionales. Además, con la homeopatía podemos hacer un tratamiento individualizado. La opción de la homeopatía es muy eficaz y profunda.”